Tenía la sensación de que quien tocaba sabía que la música guardaba un tesoro y se esforzaba, afanaba y preocupaba por él como si se tratara de su propia vida (...) pero desde muy niño he comprendido instintivamente esta expresión del alma y he sentido siempre la música como la cosa más natural en mí...("Demian", H. Hesse)
Arrancar la meta vital que se oculta oscuramente en mi interior y plasmarla ante mis ojos, como lo hacen todos aquellos que saben perfectamente lo que van a ser...("Demian", H. Hesse)
Lo que se desea con bastante fuerza, se consigue.("Demian", H. Hesse)
Es bueno tener conciencia de que en nosotros hay algo que lo sabe todo.("Demian", H. Hesse)
Cuanto más solitario y extraño me sentía en aquella compañía, más trabajo me costaba separarme de ella.("Demian", H. Hesse)
Tenía un aspecto totalmente diferente al acostumbrado; algo que yo desconocía irradiaba de él y le rodeaba. Creí que tenía cerrados los ojos, pero luego vi que los mantenía abiertos; estaban fijos, no miraban, no veían. Estaban dirigidos hacia dentro, hacia una remota lejanía. Demian estaba completamente inmóvil y parecía que no respiraba; su boca parecía como esculpida en madera o mármol, su rostro pálido, de una palidez uniforme, era como de piedra, y sólo su pelo castaño tenía vida. Sus manos descansaban delante de él, sobre el pupitre, inertes y quietas como objetos, como piedras o frutas, pálidas e inmóviles; pero no blandamente sino como firme y segura protección de una intensa y oculta vida. (...) "Ahora se ha sumergido del todo en sí mismo"("Demian", H. Hesse)
Se venera a Dios como padre de la vida, negando al mismo tiempo la vida sexual, sobre la que se basa la vida misma, declarándola diabólica y pecaminosa (...) Opino que deberíamos santificar y venerar al mundo en su totalidad, no sólo a esa mitad oficial, separada artificialmente. Por lo tanto, deberíamos tener un culto al demonio junto al culto divino. Sería lo justo. O si no, habría que crear un dios que integrara en sí al diablo y ante el que no tuviéramos que cerrar los ojos cuando suceden las cosas más naturales de la vida.("Demian", H. Hesse)